La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y otras ocho organizaciones internacionales ya se encuentran en Bolivia para apoyar la lucha contra el narcotráfico, confirmó el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.
El trabajo comenzó con un relevamiento técnico y operativo que permitirá definir la asistencia antidrogas que el país recibirá en el marco de un esquema de cooperación internacional.
DEA y cooperación internacional en territorio boliviano
Justiniano informó que son nueve los organismos de cooperación norteamericana que están realizando evaluaciones en el país, entre ellos la DEA y la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL).
“La DEA ya está (en Bolivia)”, afirmó la autoridad en declaraciones a Unitel, al explicar que estas instancias recopilan información clave para estructurar la ayuda que se brindará al Estado boliviano.
Evaluación técnica para definir la ayuda antidrogas
El viceministro señaló que los equipos internacionales están levantando datos técnicos y operativos sobre el funcionamiento de las unidades antidrogas. Este proceso permitirá identificar necesidades, brechas y capacidades para fortalecer la estrategia contra el narcotráfico.
Aunque no precisó si existen acuerdos formales firmados, confirmó que el trabajo ya se desarrolla en campo y con acceso a información estratégica.
Trabajo coordinado con la Policía y la Felcn
Las tareas se realizan de manera conjunta con la Policía Boliviana y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), que cuenta con ocho unidades especializadas a nivel nacional.
Según Justiniano, el objetivo es interiorizarse de las necesidades latentes de estas unidades para optimizar recursos, capacitación y operaciones en la lucha contra las drogas.
Reforzar la confianza y depurar unidades sensibles
El viceministro explicó que el proceso también busca restablecer la confianza internacional en Bolivia. Para ello, se desarrollan análisis e indagaciones sobre el personal que opera en unidades sensibles, con apoyo de la cooperación externa.
Estas evaluaciones apuntan a garantizar una fuerza antidrogas profesional, sin vínculos con la corrupción ni con el narcotráfico, y con validación por mérito.
“Estamos dando los pasos necesarios para que realmente tengamos una fuerza antidrogas que esté capacitada, que sea por mérito, que no tenga corrupción y además que tenga la validación respectiva”, concluyó Justiniano.




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