
Estados Unidos incautó esta semana un buque petrolero vinculado a Venezuela que se dirigía a Rusia, tras una persecución de dos semanas en el océano Atlántico, como parte del bloqueo naval impuesto por la administración del presidente Donald Trump contra buques sancionados del régimen venezolano.
El buque, anteriormente conocido como Bella 1 y ahora registrado bajo el nombre Marinera con bandera rusa, fue interceptado por la Guardia Costera de Estados Unidos en una operación que ocurrió sin resistencia militar, pese a la presencia de naves rusas en la zona, según confirmaron fuentes al The New York Times.
Operación en el Atlántico bajo tensión geopolítica
Diversas fuentes indicaron a medios estadounidenses que buques militares rusos, incluido un submarino, se encontraban cerca del área cuando ocurrió la incautación del petrolero. Sin embargo, no se produjo ningún enfrentamiento, de acuerdo con una fuente anónima citada por The New York Times.
Funcionarios estadounidenses aclararon posteriormente que no había barcos rusos cerca del Bella 1 en el momento en que fue abordado por la Guardia Costera, lo que evitó una posible escalada entre Washington y Moscú. Rusia, por su parte, no emitió comentarios oficiales sobre el incidente.
Bloqueo naval de EEUU contra petroleros venezolanos
La incautación del Marinera es la más reciente acción de Estados Unidos dentro de su campaña de presión marítima contra Venezuela, iniciada tras la orden ejecutiva del 16 de diciembre, cuando el presidente Trump impuso un bloqueo total a los petroleros sancionados que transportan crudo venezolano.
El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó esta medida como una de las mayores “cuarentenas” de la historia moderna, afirmando que está “paralizando” la capacidad del régimen para generar ingresos. El bloqueo excluye al petróleo enviado por Chevron a refinerías de la costa del Golfo de México.
Otros petroleros interceptados
Hasta la fecha, tres buques han sido confrontados por fuerzas estadounidenses:
- Skipper: incautado el 10 de diciembre cuando se dirigía a China.
- Centuries: detenido y abordado el 20 de diciembre, pero no incautado.
- Bella 1 / Marinera: incautado este miércoles cuando se dirigía a Rusia.
Además, la Guardia Costera también interceptó otro petrolero vinculado a Venezuela en aguas latinoamericanas, según funcionarios citados por la agencia Reuters.
Intentos de evasión y tácticas de engaño
En los últimos días, al menos 16 petroleros sancionados habrían intentado eludir el bloqueo naval estadounidense, apagando sus sistemas de rastreo o falseando su ubicación, una práctica conocida como spoofing.
Imágenes satelitales analizadas por The New York Times mostraban que los barcos permanecían atracados en puertos venezolanos durante semanas. Sin embargo, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el sábado, todos desaparecieron de esos puertos.
Cuatro de los buques fueron rastreados navegando hacia el este a casi 50 kilómetros de la costa, usando nombres falsos y posiciones alteradas. Según fuentes de la industria petrolera venezolana, estos barcos zarparon sin autorización del gobierno provisional, lo que podría representar un desafío directo al control de la líder interina Delcy Rodríguez.
Saturar el bloqueo como estrategia
Expertos en transporte marítimo indicaron que los petroleros están intentando romper el bloqueo por saturación, enviando múltiples barcos al mismo tiempo para dificultar su interceptación.
“La única forma real de que los petroleros cargados de petróleo rompan un bloqueo naval es saturarlo con buques que salen”, afirmó Samir Madani, cofundador de TankerTrackers.com, que ha identificado varios de los buques mediante imágenes satelitales.
Enfoque de la operación estadounidense
Un funcionario estadounidense declaró al The New York Times que la cuarentena marítima está dirigida específicamente a los “buques fantasma sancionados que transportan petróleo venezolano”, reforzando la estrategia de Washington de cortar las fuentes de ingresos del régimen.



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