
Autoridades y especialistas alertaron sobre la proliferación del barigüí en la ciudad de Buenos Aires y zonas ribereñas, una mosca negra —también conocida como jején— cuya picadura corta la piel, provoca sangrado y genera intenso malestar durante varios días. El fenómeno se registra tras un período de lluvias intensas y aumento del caudal de ríos y cursos de agua, condiciones que favorecen su reproducción.
Qué es el barigüí y por qué preocupa
El barigüí es un insecto hematófago que se encuentra de forma permanente en el ambiente, pero cuya presencia se intensifica bajo determinadas condiciones climáticas. A diferencia del mosquito, no pincha: muerde la piel y se alimenta de la sangre que brota, lo que genera dolor, inflamación y picazón persistente.
El ingeniero zootecnista Guillermo Tarelli explicó que la molestia puede prolongarse varios días y agravarse si se registran múltiples picaduras en una misma persona.
Por qué aumentó su presencia en Buenos Aires
Según Tarelli, la proliferación del barigüí está directamente relacionada con las lluvias recientes y su impacto en los ríos y arroyos. La acumulación de agua corriente bien oxigenada y con buen caudal crea un ambiente propicio para el desarrollo de sus larvas.
Estas condiciones explican el incremento repentino de ejemplares en áreas cercanas a riberas y zonas húmedas del área metropolitana.
Dificultades para el control del insecto
El control del barigüí presenta serias limitaciones. El especialista señaló que, al criarse en aguas de gran caudal, resulta complejo aplicar estrategias efectivas para eliminar las larvas. En el caso del insecto adulto, los métodos son similares a los usados contra mosquitos, aunque su impacto es reducido.
Por este motivo, las acciones de control tienen un alcance limitado y no logran frenar de manera significativa la invasión.
Medidas de prevención recomendadas
Ante este escenario, los expertos enfatizan la prevención individual como principal herramienta. Entre las recomendaciones se incluye evitar actividades en zonas ribereñas, especialmente en horarios de mayor actividad del insecto.
También se aconseja usar ropa larga y suelta, lavarse la zona afectada rápidamente en caso de picadura y evitar rascarse para reducir el riesgo de infecciones. Los repelentes con mayor concentración de DEET pueden tener un efecto relativo, aunque menor al que presentan frente a los mosquitos.
Riesgos asociados a la picadura
Tarelli advirtió que el barigüí pertenece al grupo de insectos telmófagos, que cortan la piel para alimentarse. Esta característica implica que su aparato bucal puede transportar patógenos, lo que incrementa el riesgo sanitario, especialmente cuando se producen múltiples mordeduras.



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