

Mientras el mundo reacciona con preocupación a los nuevos aranceles anunciados por Donald Trump, el presidente argentino Javier Milei refuerza su vínculo personal y político con el expresidente estadounidense. Lejos de sumarse al coro de críticas internacionales, Milei viajó a Florida para participar de una gala en Mar-a-Lago, donde elogió a Trump y defendió sus políticas comerciales.
“¡Hagamos a la Argentina grande de nuevo!”, exclamó Milei desde el escenario del club privado de Trump, durante el evento “American Patriot”, una gala organizada por la derecha estadounidense. Allí, recibió un premio por su agenda libertaria y se mostró como un aliado ferviente del republicano, a quien ha respaldado públicamente en múltiples ocasiones.
El acercamiento se da en un contexto global tenso: la Unión Europea prometió represalias, China anunció sus propios aranceles y países como México buscan contener el impacto del proteccionismo de Washington. Aun así, Milei optó por profundizar su alianza con Trump, minimizando el efecto de las medidas en la economía argentina.
El gobierno argentino aseguró que el país recibió un trato “preferencial” al ser alcanzado por un arancel del 10%, menor al impuesto a otras naciones. “No creemos que esto sea un ataque al libre comercio, sino todo lo contrario”, sostuvo el vocero presidencial Manuel Adorni. En Buenos Aires, Clarín tituló: “Trump sube el impuesto a nuestros productos menos que a otros países”.
Analistas advierten que el vínculo personal entre Milei y Trump aún no se traduce en beneficios concretos para la economía argentina. “Es una relación buena para Milei políticamente, pero debe demostrar resultados reales para el país”, señaló Marcelo J. García, director de Horizon Engage.
Desde su asunción, Milei ha seguido de cerca la agenda de Trump: retiró a Argentina de la OMS tras la salida de EE.UU., cuestionó el acuerdo climático de París, vetó tratamientos de cambio de género para menores y llegó a promover una criptomoneda inspirada en la imagen del republicano.
Mientras tanto, el canciller argentino Gerardo Werthein mantuvo reuniones en Washington con funcionarios clave del comercio estadounidense, con la promesa de avanzar hacia un acuerdo bilateral de libre comercio.
Milei, convertido en una figura celebrada en los círculos conservadores estadounidenses, consolida así su rol como aliado de Trump. Pero en un escenario internacional cada vez más volátil, queda por ver si esa cercanía traerá alivios económicos a una Argentina en crisis.
Sé el primero en dejar un comentario