Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) se reunieron este lunes para analizar estrategias que aseguren la navegabilidad del estrecho de Ormuz. Irán cerró temporalmente este corredor como respuesta a los ataques estadounidenses. La discusión se centró en mantener abierto este paso estratégico sin ampliar la misión naval europea en la región.
La reunión tuvo lugar en Bruselas, en el marco del Consejo de Exteriores de la UE, y contó con la participación de todos los Estados miembros. Según declaraciones de Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, garantizar el tránsito seguro de barcos mercantes es esencial para evitar un aumento de los precios de la energía y proteger el suministro de petróleo a Asia.
Debate sobre la misión ‘Aspides’
Actualmente, la operación ‘Aspides’ es una misión “no ejecutiva” diseñada para proteger la navegación en el mar Rojo y el golfo Pérsico. En la reunión, los ministros evaluaron la posibilidad de modificar su mandato para incluir Ormuz.
Kallas explicó que algunos Estados miembros están dispuestos a contribuir mediante ‘Aspides’ o una coalición de voluntarios una vez finalicen los combates. Sin embargo, descartó que esta tarea recaiga en la OTAN, al considerarla “fuera de su ámbito de actuación”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que la Alianza Atlántica enfrentaría “un futuro muy malo” si no apoyaba la libre circulación de buques por Ormuz. Oana-Silvia Toiu, ministra de Exteriores de Rumanía, recordó que “la OTAN es, ante todo, una alianza defensiva” y que el enfoque principal debe ser el apoyo, no la acción ofensiva.
Posición de los países miembros
Algunos países rechazaron la propuesta estadounidense de cooperación militar. El ministro polaco, Radoslaw Sikorski, señaló que “existe un procedimiento de la OTAN para debatir esta cuestión, pero aún no se ha puesto en marcha”. España se opone a ampliar ‘Aspides’. José Manuel Albares, titular español de Exteriores, afirmó que “la solución puramente militar nunca trae democracia, ni estabilidad ni prosperidad económica”.
Alemania también se muestra cautelosa. Johann Wadephul indicó que la UE observa los efectos en los mercados europeos y trabaja en soluciones sostenibles. Estas se basan en negociaciones que incluyan a los países vecinos y a Irán. Alemania descarta participar actualmente en una misión militar para asegurar Ormuz.
Riesgos para el suministro de energía y alimentos
El cierre de Ormuz afecta al petróleo y a los fertilizantes. Kallas alertó que “si este año hay escasez de fertilizantes, el año que viene habrá escasez de alimentos”, sobre todo en África. La ministra austríaca Beate Meinl-Reisinger señaló que la liberación de crudo decidida por la Agencia Internacional de la Energía tuvo un efecto limitado. Garantizar la libre circulación de petróleo tomará tiempo.
Xavier Bettel, ministro de Exteriores de Luxemburgo, indicó que su país podría aportar soporte logístico o satelital. Sin embargo, no tiene capacidad militar significativa para desplegar tropas o maquinaria en la región.
La UE enfatiza que la resolución del conflicto debe pasar por vías diplomáticas. Terminar la guerra y buscar acuerdos regionales son pasos indispensables. Según Kallas y otros ministros, solo así se puede garantizar la seguridad energética y alimentar la estabilidad global.





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