
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado el cierre total del espacio aéreo “sobre Venezuela y sus alrededores”, una medida que incrementa la tensión bilateral y sigue a las recientes advertencias de Washington sobre una posible intervención terrestre contra el narcotráfico. El anuncio fue realizado a través de su plataforma Truth Social.
“Les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad”, publicó Trump, dirigiéndose a “aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas”. La declaración se suma a una semana en la que el mandatario ha hablado abiertamente de extender operaciones antidroga a territorio venezolano.
Un golpe a una posible distensión
La decisión contradice señales recientes de un eventual acercamiento entre ambos gobiernos. A inicios de la semana, The New York Times reveló que Trump y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sostuvieron una conversación telefónica la semana pasada. Según el diario, incluso se mencionó la posibilidad de una reunión bilateral en Estados Unidos. En octubre, el mismo medio informó que Maduro había ofrecido a Washington participación en yacimientos petroleros a cambio de aliviar sanciones, propuesta que no prosperó.
Advertencias de intervención terrestre
El anuncio llega después de que Trump afirmara el jueves que las operaciones terrestres para frenar a narcotraficantes en Venezuela comenzarían “muy pronto”. “Probablemente se hayan dado cuenta de que la gente no quiere hacer entregas por mar, y vamos a empezar a detenerlos también por tierra”, dijo durante un acto con militares.
Como respuesta inmediata, Maduro declaró el estado de “alerta” para la Fuerza Aérea venezolana y aseguró que “no hay amenaza ni agresión que atemorice” al país frente a “fuerzas extranjeras imperialistas”.
Despliegue militar en la región
La Administración Trump ha justificado estas acciones señalando el supuesto rol del “Cártel de los Soles” en el tráfico de drogas. En el marco de la operación Lanza del Sur, se han llevado a cabo al menos 21 intervenciones contra presuntas narcolanchas, con un saldo reportado de 83 fallecidos.
Este esfuerzo se complementa con un amplio despliegue militar. A inicios de noviembre, el portaaviones USS Gerald Ford, el más grande de la Armada estadounidense, fue movilizado a la zona de responsabilidad del Mando Sur (SouthCom).
El Pentágono confirmó que la operación, que involucra a 4.000 uniformados y decenas de aeronaves, tiene como objetivo “desarticular el narcotráfico y debilitar a las organizaciones criminales transnacionales”. Un portavoz aseguró que el portaaviones otorga “mayor capacidad para proyectar poder” en la región.



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